Fijan posiciones sobre el dictamen de la Reforma Electoral
Discurso del Senador Manlio Fabio Beltrones. Debate sobre la Reforma Electoral en el Senado de la República.

12 de septiembre de 2007.-  En esta fecha, las fuerzas políticas que en este Senado de la República representan a la pluralidad de los mexicanos, hemos alcanzado los consensos, indispensables y suficientes, para analizar y discutir un nuevo modelo de reforma electoral que establece la consolidación democrática de nuestro régimen político.

El Grupo Parlamentario del PRI, se congratula de este logro colectivo, alcanzado a través de las instituciones de representación nacional que expresan la voluntad popular y definen el interés público.  

La iniciativa constitucional de reforma electoral, que hoy conocemos a manera de dictamen, va de la simple alternancia política a la consolidación democrática, al estar anclada en la reforma del régimen político y el proceso de reforma del Estado. 

•La reforma representa un cambio de raíz en el modelo electoral, y restablece los principios de equidad, proporcionalidad y representación que en una democracia consolidada deben normar el sistema electoral.  

•La reforma reafirma condiciones para el ejercicio pleno de los derechos políticos de los ciudadanos y los partidos; porque garantiza el sufragio efectivo y libre, al establecer un sistema competitivo y justo, en el que se propicia la definición, el contraste y la elección de las ofertas políticas. 

•La reforma promueve la superación del déficit de gobernabilidad que caracteriza el actual régimen político, garantiza un equilibrio funcional entre los poderes públicos, y una rendición institucional de cuentas.  

•La reforma fortalece el poder a los electores, al asegurar que la competencia política se realice con base en las propuestas, las trayectorias  y las ideas y no  en base a prácticas denigrantes y polarizantes.  

  La reforma permite agregar calidad a nuestra democracia, al permitir que sean los votos, sólo los votos,  y no el dinero, lo que cuente y se cuente.  

Con este  modelo de sistema electoral, reconocemos la necesidad de adaptación continua y de recurrir a los medios constitucionalmente establecidos para la renovación institucional. El desarrollo político requiere de certeza, equidad y confianza en las normas electorales.

 El modelo anterior, que buscó equidad en la competencia, no podía prever las distorsiones que en el tiempo, el dinero podría generar en la contratación abierta, indiscriminada y abusiva de tiempos en los medios electrónicos de comunicación, lo cual a todas luces, ha tornado inequitativas las contiendas y con ello, generado más conflictos e impugnación en cualquiera  de los resultados.  

•Tampoco podía preverse que el modelo de financiamiento público y privado diera lugar a procesos onerosos que no corresponden a las condiciones económicas y sociales del país; porque en una sociedad desigual como la nuestra, el

imperativo de métodos de competencia equitativa y justa es doblemente significativo, justamente para que los mecanismos de la democracia procedimental generen autoridades y representantes que atiendan con legitimidad y eficacia los deberes públicos.  

 Nadie podría estar satisfecho con procesos electorales que saturan la vida privada y los espacios públicos, y acosan los hogares y a las familias con campañas sucias que tergiversan el sentido democrático de la competencia electoral.

El nuevo modelo electoral, atiende las exigencias de la sociedad, de los ciudadanos y de una generación de consejeros electorales que, recordemos, a su salida institucional en el 2003 nos dejaron asignaturas pendientes y señaladas insuficiencias que desde hace algunos años vislumbraban en el horizonte político electoral.

Atendemos también el cúmulo de iniciativas electorales que en los últimos años se han presentado en las instituciones de representación nacional más de 500. 

A diferencia del tiempo en que éstas fueron presentadas, ahora las fuerzas políticas nacionales establecimos un método de trabajo, ese método de trabajo giró alrededor de una aprobación previa de una Ley para la Reforma del Estado.

Con oportunidad y durante varios meses a partir de la aprobación, puesta en marcha para la construcción de acuerdos. Quien quiso hacerlo, presentó sus propuestas, contrastaron y debatieron sobre las temáticas mediante consulta pública y exposición mediática, constituyéndose en base a todo este procedimiento un acervo que está a disposición de todos. Nadie entonces hoy en día puede llamarse inconsulto.  

Cumplimos, también, las aspiraciones de perfeccionamiento de la democracia representativa, que nos legó el ciclo de reformas electorales de las tres

décadas anteriores; y que nos permitieron la incorporación de los sectores sociales y la pluralidad política al régimen democrático, así como la implantación constitucional de autoridades electorales autónomas, con personalidad jurídica y patrimonio propio.  

Hoy es la hora de desvanecer las legítimas dudas que en torno a  la reforma electoral se han planteado, pero también el momento de no permitir las mentiras que a la luz  del proceso legislativo se han desatado ahora que estamos adoptando un nuevo modelo electoral para consolidar nuestra democracia.

En las últimas horas, hemos escuchado muchas mentiras  que en lugar de informar, muestran que están desinformados.  Que quede muy claro, nada hay en la reforma electoral que atente contra la libertad de expresión.  Los ciudadanos y quienes laboran en los medios, podrán,  como debe ser hacer uso de su voz, hoy, mañana y siempre, para expresar lo que quieren, aún si lo que dicen puede faltar a la verdad.  

Dicho lo anterior y sabiendo que no es materia, la libertad de expresión que queda salvaguardada en ese dictamen que puede pasar a modificar a nuestra constitución, sólo valdría recordar y citar a un constitucionalista de mi respeto, que valdría siempre recordar: “La libertad de expresión – dice – no es el derecho a mentir, no es un sinónimo de difamación ni calumnia; no es el derecho a desdibujar la realidad; no es el derecho a confundir a la audiencia; no es el avasallamiento a otros derechos humanos; no es la sustitución de tribunales y el derecho a crear nuevas inquisiciones”: De Jorge Carpizo.

Que se atenta contra la liberad de empresa, dicen también, en la industria,  nada más falso.  Ni se atenta contra la libertad de expresión, ni se atenta contra la libertad de la industria de la radio y la televisión. No se le está imponiendo nada a ésta, un impuesto o pago adicional al que el Estado mexicano no tenga  derecho.  

Recordemos.  Hagamos uso de la memoria.  Tiempos de Estado y tiempos fiscales, 30 minutos y 15 minutos, respectivamente.  Estos últimos, por cierto, vienen a sustituir el 12.5% del tiempo al que el Estado tenía derecho, esos sí, mediante un decretazo hecho en la oscuridad, nunca dialogado, nunca discutido, lo que vino a mermar los intereses del Estado mexicano en la materia.

Por cierto, los 15 minutos son fiscales, que es la forma en que algunos medios de comunicación cumplen algunas de sus obligaciones tributarias con el gobierno. 

Estamos tomando esos tiempos que le pertenecen al Estado, que son del Estado, para evitar que siga esa competencia desleal de quién tiene más dinero y quien tenga más dinero para comprar más tiempo, sea quien gobierne el país, no quien resulte el mejor para hacerlo.  

También hay que decirlo, se imputa a la reforma electoral, que está queriendo consolidar una partidocracia.  Nada más falso.  Aquí hay un gran esfuerzo por remontar lo que no funcionó, lo que no funcionó y provocó la polarización, el encono y el conflicto postelectoral en 2006.  A la vista aún están las secuelas provocadas por la inequidad y el uso indiscriminado del dinero para salvaguardar intereses particulares.  ¿Qué se defiende, el país de los “spots” y los “raitings”, o el derecho de los ciudadanos a obtener información que sirva para orientar sus decisiones? 

Estamos planteando una disminución significativa del gasto en campañas electorales. Falazmente se dijo que el gasto de los partidos se incrementaría con la reforma,  que se gastaría aún más dinero al reducirse el presupuesto del gasto de campañas con la reforma que sin ella. Esto es falso; el financiamiento

– entiéndase- el gasto en campañas electorales, se reduce y hay que repetirlo, un 70% en la elección de diputados federales y un 50 por ciento en la elección presidencial.

El ahorro generado en ambos ciclos electorales, significaría un ahorro para los contribuyentes de 3,308 millones de pesos, mismos que serán susceptibles de ser destinados a otras prioridades del gasto público, conforme se establezca en el Presupuesto de Egresos de la Federación. 

Nada más alejado de la realidad, que los partidos políticos busquen canonjías o privilegios. Un gran consenso entre los partidos políticos es la restricción económica que debemos respetar. Queremos solamente los recursos económicos que estén bajo control absoluto del Instituto Federal Electoral y acceso a los medios electrónicos de comunicación, sólo dentro de los tiempos oficiales.  

Pero no nos engañamos. Sabemos que en los países en donde se ha adoptado el modelo de no contratación directa de tiempos en televisión y radio, ha habido fuertes reacciones de algunos concesionarios de medios de comunicación y aún de políticos que suponen que sus carreras se verían comprometidas.  Pero en todos los casos, en Brasil o en Chile, en Francia o en Alemania, si bien se vivió esta catarsis, el paso del tiempo hizo ver a los ciudadanos que percibieran los beneficios de un modelo más competitivo, basado en ideas y propuestas y no en el dinero, no en la diatriba y las campañas negras, lo que ha propiciado elecciones menos impugnadas y más aceptadas en sus resultados. 

Aquí sí valdría decir, señor senador Navarrete que a quienes defiende sus legítimos intereses, nosotros les damos el más prístino de nuestro respeto. Pero a quienes quieren hacer valer simplemente su fuerza o poder acumulado, recordarles que no se equivoquen, porque sí: podrán doblar a más de un político, pero nunca quebrar al Estado.  

Esto es lo que habla de las fortalezas de las instituciones, muy por encima de lo que pueden ser los intereses personales.  

Termino diciendo: se ha querido imputar también que se afecta la autonomía y la independencia de la autoridad electoral.  Nada más falso. Al Instituto Federal Electoral, la reforma en comento, lo fortalece, institucional y procedimentalmente.  Al IFE, la reforma le provee instrumentos, más facultades y atribuciones para las autoridades electorales federales, para fiscalizar y regular a los partidos políticos, haciendo prevalecer el financiamiento público sobre el de origen privado, creando un órgano del IFE para la fiscalización, y rendición de cuentas en el uso de los recursos de los partidos políticos, y cancelando, que es  muy importante, el secreto bancario, fiduciario y fiscal de los partidos políticos.

¿Por qué renuncian los partidos políticos a ellos? porque creen en un nuevo modelo de transparencia y de mayor equidad.  

Señoras y señores: 

El Grupo Parlamentario del PRI le da el mayor de sus respetos a cada uno de los integrantes de este Senado y se siente orgulloso de participar en ésta LX Legislatura. Es mucho lo que hemos avanzado y más lo que podemos hacer buscando siempre los acuerdos y los consensos.  

Respeta también enormemente la manera en que van a votar sobre este dictamen. Nosotros lo haremos a favor porque creemos en este cambio.  

A todos nos debe quedar claro: estamos adoptando, con la aprobación de este dictamen de las Comisiones Unidas, un nuevo modelo para consolidar nuestra democracia  y expulsar el dinero y el poder constituido en los hechos, pero no Constitucional de las elecciones.

 Estamos impulsando un cambio que tiene que ver con la calidad de nuestra democracia. Es un modelo electoral de avanzada, que se apoya en los cambios exitosos que hemos hecho en el pasado reciente y corrige lo que ya nos demostró que no funcionó. La decisión es de fondo. No hay complicidad. En el 2006 México estuvo a punto de sufrir una crisis política verdaderamente insuperable  

Los últimos eventos electorales nos han dejado divididos y confrontados. Vayamos todos, hagámoslo, al encuentro de consolidar nuestra democracia. No volvamos a apostarle a no hacer nada. El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado acudirá y cumplirá a su cita con su historia.

Muchas gracias.

Reformulación a fondo del modelo de comunicación política en México: Arturo Núñez

DICTAMEN FINAL REFORMA ELECTORAL 11 de septiembre de 2007

LA PRIMERA COMISIÓN EMITIÓ 123 DICTÁMENES DURANTE SUS SESIONES DE TRABAJO. .

PROPONEN ENTREGA DE ÚTILES ESCOLARES GRATUITOS PARA TODA LA POBLACIÓN 
PIDEN ASOCIACIONES FILANTRÓPICAS A LEGISLADORES PRIíSTAS FRENAR GRAVAMEN DEL CETU A DONATIVOS
Presentan Modelo de Unificación Policíaca ante el incremento de Delitos

 

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