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CALDERÓN Y LA BANDERA NACIONAL PAQUITO JAVIER A QUIEN LE COMISTE SU TORTA
¿COMO LES FUE CON SUS CANDIDATOS? ¡Que el Señor jamás lo perdone o reconozca! AMOR A PRIMERA VISTA LA MUÑECA ROSEL ¿LOS ASPIRANTES A LA SILLITA TIENEN DIGNIDAD? WENCES ANGULO PARA PRESIDENTE Y EL MEJOR... Tulancinguenses unidos contra...!!! Ex Ángel mandamás hidalguense! Tu Concesión para una Casa de Juego... Estimulación Temprana By Marcial Maciel |
Domingo 7 de Mayo del 2007,- Cuando Espencer Tunick consideró la posibilidad de realizar una serie de fotografías de su especialidad, en México, de volada sus conectes me localizaron para que los orientara acerca de los vericuetos por recorrer para asegurar el de éxito del proyecto sabiendo, ellos, de mi profundo conocimiento del espíritu chocarrero del infelizaje capitalino.
También extendieron su invitación, imposible de rechazar, para que yo participara mostrando mi reconocida juncal figura en diversos escenarios de la canica, a lo cual no pude negarme para no parecer egoísta a los ávidos ojos de los que se regalarían con mi esbeltez, prestancia y simpatía. El artista de la cámara tuvo en mente varios escenarios, que fueron cediendo en preferencias hasta llegar al Zócalo de la capital de México, sitio donde se ve de todo pero, casi nunca, expresiones estéticas de tal calibre. Esta capital atormentada, ha visto desfilar otros contingentes desnudos, moda establecida por mineros hidalguenses de Real del Monte, hace algunos ayeres, acorralados por las injustas condiciones de su oscura chamba; luego, barrenderos de Tabasco, y otros grupos de choque manipulados que, sin mérito mayor y menos galanura, han mostrado sus astrosos corpachones como los que comanda el cínico mayor César del Ángel con su negocio de los Cuatrocientos Pueblos.
Así que, novedad novedad, no fue llenar el centro citadino con puros trajes de rana; la diferencia fue la convocatoria, la concurrencia y los resultados alcanzados. Como invitado especial, me reservaron una suite en el hotel que linda con la plaza central, lugar escogido para imprimir las tomas iniciales del festival, así que no me malpasé ni un momento, pues llegada la hora salí en cuernavaca, como llegue a este mundanal entorno, listo para recrear el ambiente con mi galana figura. Al llegar a mi sitio de inmediato percibí las miradas de admiración, cuchicheos, caídas de ojos invitadores a experiencias mayores, ávidas miradas indiscretas; todo a lo que, desde siempre, estoy habituado. Mi lugar estaba reservado en uno de los costados más visibles del espacio cívico, para darle solidez y atractivo a las fotos que circularán por el universo hasta el fin de los tiempos. La luz del amanecer, semejante a esa que le dio fama a México… la región mas transparente del mundo… fue el toque celestial para que las fotografías alcancen su gloriosa plenitud. No faltaron los que se pasan de listos tomando fotografías con telefonitos portátiles escondidos, mañosamente, entre los pliegues del sus esperpénticos cuerpos, allá ellos y sus malos hábitos, agrediendo directamente a las damiselas intimidadas por el abuso de los menguados de cuerpo y alma. Todo fue transcurriendo felizmente, en menos de una hora quedamos libres para identificarnos los unos y las otras cambiando números de teléfonos apuntados en las pieles a manera de tatuajes nipones, lo más atrevidos me pidieron autógrafos que me ví escribiendo en partes pudentes y otras carnes no muy turgentes, pero todas vivas, ansiosas de nueva experiencias multitudinarias. Predomino la juventud airosa, asistieron viejucos y viejecitas para recodar mejores tiempos, y uno que otro en la medianía crepuscular, como es mi condición. Tunick me entregó un cheque en blanco para que estampe la cifra que considere justa por mi participación destacada en la prueba sociológica, pero lo regresaré debido a mi altruista costumbre de no agandallarme cuando no hace falta.
Encontré amigos variopintos llegados de remotos rincones poblanos serranos; ningún hidalguense localicé entre la multitud, seguramente se quedaron disfrutando de La Floresta envilecida, pobres.
Cantos, gritos victoriosos, retos ante los poderosos que nada saben ni sienten, escondidos en sus cajitas de poder que se diluye por momentos, perdiendo influencia y renombre ante la realidad de la desnudez sin dobleces. Un motivo interno por el que participe en la fotografía, fue para renovar la divisa del escudo de armas de mi noble familia que dice: “Al baño, al amor y a la muerte voy desnudo” Participaste en el evento, mándanos tu opinión a hidalguia@hotmail.com
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