|
Prólogo y palabras
10 de julio/09 Yautepec, Morelos, en la Casona Amarilla Prólogo ¿Qué sería de nosotros sin la prodigiosa facultad de la memoria? Nos perderíamos en el infinito, cancelando lo mejor de la humanidad y su huella en el mundo, vagaríamos sin identidad ni lazos de unión.
“ También la memoria es fuente de tribulaciones, pues vivimos sujetos al pasado tanto o más que al presente y al anhelado futuro que, pronto, será memoria nada más. “… allí donde la toques, la memoria duele…” recapitula Yeoryos Seferis. Igual la memoria es fuente inagotable de dicha y placer, algunas veces compartidos, cuando entre las brumas del ayer, traemos al presente los buenos momentos, satisfacciones y dulzuras que aun nos perfuman e iluminan y somos capaces de alegrarnos profundamente y de paso confortarnos ante los implacables embates del presente y los presagios del futuro. “… que pobre memoria es aquella que solo funciona hacia atrás…” menciona Lewis Carroll. Pero la memoria es cruel si nos dejamos llevar por el rencor y la envidia de dichas ajenas y ofensas padecidas reales o imaginarias; en estos casos sería mejor cancelar ese don del recuerdo cuando es fallido, pues tan grande es su poder que nos ciega impidiéndonos disfrutar del presente y sus encantos, al tiempo que nos perturbará la memoria en el futuro. “… hay que tener buena memoria después de haber mentido…” inspira Pierre Cerville. La memoria guarda tesoros inmarcesibles como los rostros queridos, las voces amadas, los paisajes soñados, los placeres gozados, las angustias compartidas, los desencantos padecidos, que conforman la existencia y le confieren sustancia que perdurará en la memoria mientras alentemos en el planeta. “… todo el mundo se queja de no tener memoria y nadie se queja de no tener criterio…” evoca Francis de la Rochefoucauld. Por eso este libro nos ayudará a sublimar nuestra memoria y con ello, incrementaremos las consecuencias de una excelente memoria; dependerá de nosotros de qué alimentemos esa potencia del alma para que nuestro tránsito por el mundo sea digno de recordar por las buenas memorias. “… el acreedor tiene mejor memoria que el deudor…” suscribe James Howell.
¿De qué estábamos hablando?
Para celebrar el libro Jaime y Elsa organizaron un guateque con los elementos indispensables – de altos vuelos- para coronarlo exitosamente y, de paso, agasajar a los afortunados invitados entre los cuales formé filas gustosamente. El acontecimiento fue transmitido, en vivo, al mundo entero mediante la magia de la televisión y sus redes cibernéticas donde queda vibrante para los curiosos interesados en conocer en qué consiste el libro “SORPRÉNDE (TE) CON TU MEMORIA” Desvelados, enchampañados, algunos concurrentes festejaron hasta las 5 de la mañana y, luego los valientes y muy presumidos sin resignarse a la juventud perdida, a las ocho del amanecer jugaron tenis, o algo parecido, según me consta, en las espléndidas instalaciones de la misma Casona Amarilla, bajo un clima delicioso, jardines ensoñados, albercas de agua termal y la promesa de un majestuoso desayuno a base de chilaquiles y otras delicias, como ensayo para el anunciado banquete principal con carnitas, expresamente solicitadas a un brujo mayor de Cuernavaca que, aseguran no tienen progenitora, afirmación hecha por varios ciudadanos de Tulancingo, reconocidos expertos en la materia gastronómica, como barbacoa, carnitas, gusanos de maguey, entre otras afamadas delicias de su terruño. Jaime Agiss, también trabaja de cuando en cuando, para seguir con su exitosa carrera profesional en complicidad con Elsa Pardo, su distinguida esposa, con la cual integra una sociedad impecable, dedicada de tiempo completo a la creatividad puesta al servicio de le gremio de los Notarios de todo el país, donde son recibidos y considerados como profesionistas de vanguardia. Así que los interesados en obtener un ejemplar del libro de la Memoria, conectan con !ogiss@prodigy.net.mx para conocer los pasos y contar con este valioso instrumento creado para cubrir un vacío entre los desmemoriados del mundo entero.
Palabras
* Vale la pena hacer algunas consideraciones sobre esta facultad que rige la existencia de la Humanidad desde que se irguió, levantando la cabeza, y contempló el firmamento en su belleza sublime, más allá de toda comprensión. * Desde ahí, el Hombre fomentó y se valió de la Memoria avanzando con pasos de gigante, hasta nuestros días, donde la Memoria sigue siendo el puntal insustituible de nuestro transcurrir, pese a los novedosos artilugios cibernéticos capaces de almacenarlo todo en espacios virtuales que, a manera de Memoria colectiva artificial, van remplazando a la Memoria individual, pues ya no es necesario estudiar, seleccionar, cuidar y memorizar detalles, obstruyendo este vinculo -casi divino- entre la Humanidad toda desde sus inicios, recién encontrados en fósiles con incipientes rasgos humanos que vivieron hace 37 millones de años… apenas un suspiro dentro de la inmensidad del Tiempo cósmico. * Desde siempre se ha sabido y admirado a personas con Memoria privilegiada, capaces de recordar la Historia de sus pueblos, que les narran otros memoriosos entrenados para conservar la Memoria viva de sus comunidades. Aprenden de corridito, sin comentarios, ni razonamiento, ni críticas a lo memorizado mecánicamente. Una Memoria rígida, carente de sutileza y encanto. * Ejemplo de una Memoria entrenada hasta lo imposible, es el de Stephen Hawking, recién fallecido en plenitud de sus facultades mentales, capaz de memorizar 70 páginas de fórmulas complejas, ecuaciones complicadas, cálculos abrumadores, pues decía que como no podía escribir, no le quedaba otra que memorizar esos presupuestos que nos trajeron los Agujeros Negros, la Historia del Tiempo, los límites y forma del Universo, entre otros descubrimientos que van cambiado los viejos criterios, arraigados, relacionados con el Espacio exterior. * Esa si es una Memoria sumamente útil, gratuita, disponible en sus profundísimos alcances que apenas vislumbrados. * Memorias dedicadas a la creación de la belleza, como la de Mozart, capaz de memorizar, escuchándolos una sola vez, conciertos completos; Memoria dedicada a la creación de obras maestras, con los detalles de la orquestación, parlamentos, vestuario, escenografías, todo a partir de esa Memoria enteramente entregada a la música perfecta, como la de Arturo Toscanini, quien manejaba, hasta el dominio absoluto, más de 1500 sinfonías y operas dirigiéndolas sin partituras al frente de las mejores orquestas de su época.
Memorias como estas son para agradecer y disfrutar para siempre. * Memorias como la de Álvaro Obregón, demostrada cuando en un banquete político, el personero destacado para recitarle alabanzas, preparó una pieza oratoria en honor del sonorense; era José Rubén Romero, autor de la Vida Inútil de Pito Pérez. Presentó su creación al osco militar, que no parecía impresionado por el trabajo del orador, pues le dijo, malhumorado, que él ya había escuchado esas palabras. Rubén Romero, confundido, le aseguró que nadie conocía su escrito recién elaborado, por lo que era imposible lo que afirmaba Obregón. El presidente, como respuesta, repitió palabra por palabra la exposición completa de José Rubén, ante el asombro pasmado de la concurrencia. Creado el efecto, burlón, Obregón confesó que gozaba de una Memoria fotográfica que le permitía este tipo de hazañas perturbadoras. Memorias así, al servicio de mentes retorcidas como esa, son peligrosas, mortales. *
Personas con Memoria ejercitada en un solo sentido, como los que repiten el contenido de libros místicos, como la Biblia, citándolos a mansalva, como único argumento, generalmente intolerante, para los que no piensan o repiten igual que ellos: a ciegas. * Estas Memorias obsesivas amparan otras que repiten de Memoria mentiras de las historias respectivas; esas que pretenden borrar de la Memoria, la historia patria, como en la China de Mao, la Rusia de Stalin.
* Otros apuestan a borrar de la Memoria universal, asuntos tan graves como las guerras y sus consecuencias; por ejemplo: los campos de exterminio nazis, las explosiones atómicas arrasadoras, las grandes matanzas de nacionales sustraídas a la Memoria, como sucedió en la Unión Soviética, la China comunista, el exterminio del pueblo armenio bajo el filo de la cimitarra turca y así, hasta nuestros días, donde abundan los abusos ocultos a la Memoria, para justificar atracos de toda índole a cargo, sin falta, de comunidades que perdieron la Memoria. * Y, en México, entre nosotros, al arrancar de la Memoria patria los 300 años de la vida colonial, nos dejaron huérfanos, indefensos y colgados de una Memoria recortada a machetazos, dedicada al canto de las glorias inventadas por los mandones de cada momento que pretenden quedarse en nuestra Memoria, como vemos y padecemos entre nosotros, con partidos politiqueros que unos cínicamente apelan a su negra Memoria y cantan méritos inventados, mientras otros se pierden en su frágil Memoria, apostando, entre todos, a vivir a costa de los desmemoriados, que somos nosotros, que nos da flojera Memorizar lo realmente Memorable. * Tal parece, con los resultados a la vista, que los mexicanos bebemos las aguas del río Ameles, donde los griegos sumergían las almas de los muertos para no recodar, cuando reencarnaran, las vidas pasadas. * Tal como ahora sucede en la Cuba fidelista, en la Venezuela chavista, la Bolivia de Evo por citar algunos tristes ejemplos de Memorias nacionales omitidas cruelmente. * Los pueblos sin Memoria están condenados a repetir la Historia.
* Un ejemplo de Memoria colectiva, grabada en cada cerebro de todos los hombres se da cuando escuchamos el resonar de tambores con ritmos africanos, es imposible sustraernos a su mágica evocación por alejados que estemos, distraídos, ajenos a esas percusiones que retumban –misteriosamente- cimbrando lo más recóndito de nuestra Memoria; esa sí, universal. * Nos pasamos la vida haciendo cosas que, consideramos, nos harán felices y terminamos dando palos de ciego. Con el tiempo, nuestra Memoria nos regala –una y otra vez- los verdaderos momentos cuando fuimos felices sin sospecharlo siquiera; ésta es una de las más delicadas funciones de nuestra Memoria y, si lo dudan, convoquen a sus amigos a reunirse, invitándolos a recordar cuando eran tan jóvenes, tan pobres y tan felices… todos llegarán, incluidos los ausentes, pues estarán en la Memoria de los sobrevivientes. Hagan la prueba. No falla. * Lo ideal es tener una Memoria útil, como la que nos propone Jaime con este libro; apoyados en esa incomprensible maquinación de nuestra mente, fomentándola con ejercicios, ensayos y aplicaciones directas en nuestro cotidiano vivir y, al mismo tiempo, disfrutándola recordando las creaciones de los artistas inmortales, los sabores irrepetibles de nuestra infancia, los sonidos del campo cuando era lo que ya no es, el rumor incansable y la inmensidad del mar, el susurro del viento, las canciones de amor cuando nos abrimos a la vida, las confidencias que hicimos y nos hicieron los primeros amigos, los amores primaverales, los sueños e ilusiones intercambiados con nuestros correligionarios de aventuras incipientes, los miedos y espantos y angustias padecidas que van y vienen en nuestra Memoria, de cuando en cuando, al llegar la nostalgia de los tiempos perdidos en la Memoria. * Jaime Agiss Jiménez, bien aconsejado por Elsa Pardo, ahora nos entregan una herramienta a manera de mágica varita para encantamientos, que nos permitirá hacer de nuestra Memoria, un goce inagotable y, al mismo tiempo, un puntal para trabajar mejor, ahora que todo se complica porque perdimos la Memoria de las cuestiones que jamás debemos olvidar. * Mientras llevamos una ofrenda de gratitud a Mnemosina, diosa de la Memoria, no se olviden de comprar algunos libros
SORPRENDE (TE) CON TU MEMORIA Para obsequiarlos como algo de valor perdurable, pues también de la buena Memoria, se puede vivir, memorablemente.
|