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Excalibur J1939t@prodigy.net.mx Presencias muy queridas Un plan acariciado largamente, para el cual fue reuniendo cuidadosamente los elementos necesarios y darle cuerpo, del cual ahora tuvimos la primicia con la promesa de volver mientras el gusto por vivir y con quién compartirlo, prevalezca en el corazón de cada uno de los concurrentes.
* Un baldío en las goteras de Cuautepec, aquí tras lomita de Tulancingo, fue el sitio elegido; hubo varios ensayos de lo pretendido para ver si funcionada la idea y apuntar los detalles necesarios para que, al poner manos a la obra, no quedara pincelada por atender, como ha sido logrado y comprobado una vez que conocimos el espléndido lugar. * Serán por ahí de los ocho mil metros cuadrados bardeados, los cuales van poblándose con árboles formando una barrera verde a prueba de ventoleras, fríos y altibajos climáticos, dejando un gran espacio destinado para huerta con frutales finos y cultivos delicados destinados -a la cosecha- para incluirlos en los manjares que tiene planeados y dominados el anfitrión, y que disfrutarán los concitados, según se vayan dando las oportunidades de reunir a los camaradas de la vida seria, airada y de la otra, que también está bien representada en la paleta de increíbles cofrades. *
Un salón bien iluminado, de buenas dimensiones, discreta y discretamente decorado, adecuado para recibir cien comensales cómodamente y muchos más si solo entran y salen cargados de viandas y vinos para disfrutarlos en el jardín adyacente tocado con una fuente cantarina, bancas, sombrillas, baños completos, bar con todo, cocina más que profesional, horno de barbacoa enorme y moderno, además un asador para envidiarlo, capaz de procesar una res entera sin muchos aspavientos son, entre otros, los detalles que hacen del salón a cargo del Arquitecto Hurtado y bajo el patrocinio de Senén González Villar, primer soñador, un templo para refrendar los ritos amistosos en los cuales son como cardenales.
* Convocados para el aquelarre inaugural, al medio día del viernes ocho de mayo, llegamos una cuadrilla impresionante de amigos con una larga historia convivida estrechamente, a este lugar donde fuimos recibidos, mimados, alimentados y cautivados por los anfitriones Senén González y Serafín González Suárez y el arqui Hurtado. * Las imágenes captadas por Luis Felipe López y Zeferino Hernández, dan testimonio de los 41 personajes ¿casualidad? que nos abrazamos, algunos varias veces nomás para saberse muy queridos, comimos, bebimos, charlamos, soñamos y otros cantaron, horrorosamente, mientras los más vagos dieron salida a sus feos vicios jugando dominó con fichas marcadas. * Un caldo de camarón, como agasajo especial para los viejos bucaneros de tugurios indescriptibles, pero con verdaderos y abundantes camarones, seguido de un platillo emblemático del terruño de los amores de Senén, una majestuosa fabada estilo Alles, de la que algunos, muy valientes, se zamparon dos platos rebosantes, pastel de chocolate y para calentar motores, finos quesos, aceitunas rellenas, pan suave, aderezado todo con la atención del personal de apoyo, que tanto ayuda para que los festejos transcurran cómodamente. * La lista de bebestibles daba para todos los gustos y así fue consumida puntualmente, (no llegó el pulque solicitado por exigentes conocedores del Blanco de Apan) pues nadie se hizo rosca a la hora de elevar los brindis en honor de la Vida y de los que hicieron posible tal conjunción en plena temporada de la influenza porcina y odiosas campañas de otros cuinos partidistas. * Unos cuantos días después, siguiendo sus instintos migratorios, González Villar, salió del país en sentido contrario de la carabelas de Cristóbal Colón, llevando a la vieja España, su espíritu renovado que le permitirá hacer frente a las emociones y encuentros con otros amigos que lo esperan en distintos cielos, pero igualmente desmadrosos, como los reunidos por este hombre en su refugio hidalguense, con un estilo que ya no se estila. *
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